Tercer día de mamá soltera. Me quedan 8, de los cuales el domingo que me toca de tiempo completo. Asi que si además de todo se pone a llover afuera y no podemos quedarnos horas en el parque, pues empiezo a desesperar. Hoy me rebelé de la desmañanada a las 7y media y me volvi a dormir toda la mañana después del desayuno. Las dejé pintar, llorar, pelearse, "cocinar", desvestirse, etc... y yo me levanté a las 12 para pensar en qué haría de comer. Despues de la siesta del Noqui pues mejor me dije que habría que hacer algo y como nos ganamos unas entradas a la alberca pública que acaban de abrir aquí a dos cuadras, pues ahí vamos. Lo chistoso es que cuando nomas era madre de una, el simple hecho de pensar en llevar a una a nadar me daba escalofríos. Hoy, llevé a dos y mejor aún: solita!!
Claro, me tardé mas en vestirlas, desvestirlas, subir el piano y bajarlo, bañarlas, secarlas, perder unos calzones (no el mío) etc. que en lo que nos quedamos en el agua. Las dos estuvieron felices, aunque Ñoqui estaba muerta de frío así que no nos quedamos mucho. Después, a eso de las 6 y media de la tarde que salimos, el Bicho quería cenar "en un restaurante" así que fuimos al japonés que era el único abierto a esas horas. Ahora el Bicho esta que ronca en su cama desde las 9; Ñoqui sentadita en su cama y tapada hasta arriba juega y juega sin hacer ruido. Si ni la alberca la cansa, tendré que encontrar otra cosa.
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