16/11/09

Hospital

Asi es esto de andar en muchas cosas. Pero bueno, ya regresamos y con muchas aventuras. La primera, fue la increible experiencia de Noqui del viaje en ambulancia hasta un hospital infantil, acompañada de 1 doctor, 3 enfermeros y 4 "rescatadores" (ellos traian su propia ambulancia, al cabo que aqui sobran!).

Asi es. Un sabado de octubre por la mañana, despues de una noche un poco pesadita, a Noqui como que le chiflaba el pecho. Después del desayuno en el que comió como siempre (mucho), andaba latosa, pegada a sus papás, gruñona y sobre todo con la respiración agitada. Después de echarse una siesta con su papá, toda la familia decidimos irnos a comer con el Padrinodelbicho y su familia. Justo antes de salir y viendo la cara del Noqui, decido como quiera hablarle a su pediatra, no fuera a ser. Claro, sabado en la mañana la pediatra no estaba; llamé a los doctores que vienen a domicilio pero no consultaban sino hasta las 5 de la tarde; asi que le hable a las urgencias para que me dieran algun consejo. Dicho y hecho, en 5 minutos 4 "rescatadores" con sus maquinas de fibrilación, mascaras de oxigeno y sus tanques, sus radios que hacian "pshhhh pshhh codigo 34 cambio pshh pshhh" llegaron a la casa como elefantes en una tienda de porcelana. Cuando les dije que solo habia hablado para pedir un consejo, me echaron unos ojos de "ay señora preocupona" y como que me tiraron a loca.

Menos mal que cuando llego la pediatra con su equipo (otras 4 personas) y sus propios radios "pshh pshhh" y le tomaron la oxigenacion a mi pobre Noqui, le pusieron oxigeno y entonces si que quise llorar, porque en dos segundos nos dijeron: "bueno, que bueno que nos habló, nos la llevamos al hospital, alla nos alcanza". Me quedé de un hilo y con una vocecita pregunté si no podía acompañarla. Y no. Asi que con el higado en pedacitos le puse sus zapatos, le di su bebé y le dije que se iba a ir el el "pan pon pan pon" (asi hacen las ambulancias aqui) con la señora, que ahorita ibamos por ella. La taparon con esas cobijas como de papel aluminio del espacio exterior y vámonos, fuera. En total, la escena duro como 3 minutos. Shock.


Les paso el trayecto en taxi, la dejada del Bicho con su padrino en el restaurant, y la entrada al hospital donde esperaban como 20 o 30 personas a que los atendieran (epidemia de gripa A obliga). Llegamos y rapidito nos llevaron a la sala donde estaba Noqui, muy mona sentadita con su máscara de oxígeno. Resulta que lo que debía durar unas 4 horas terminó durando 24, hasta que la concentración de oxígeno en la sangre subiera. Radiografias de los pulmones, cada 3 horas una nebulización de no se qué demonios, mas cortisona, mas antibioticos no fuera a ser. Y Noqui de lo mas quitada de la pena, una vez que pudo respirar bien ya se le andaba de ir a ver el poster de Ratatouille en el pasillo de las urgencias. Y a la mañana siguiente, carreritas en el pasillo del hospital y desayuno de pan au chocolat (eso si muy dietético).

Total, no pasó a mayores y ahora ya sabemos que en caso de chiflido, hay de darle ventolina y limpiarle la nariz con una jeringa de suero fisiológico. Asi es; al Bicho le dan otitis, a Noqui se le va a los pulmones. Bonita cosa. A mi se me va al corazón.

4 comentarios:

GBO dijo...

Pobre noquinha e pobre mamae!!!
Cuidado com a gripe A. Vou levar meus pequenos para vacinar na quinta-feira.

xahuistle dijo...

Aqui nadie quiere vacunarse, el gobierno hizo muy mala comunicacion asi que todo mundo le tiene miedo a la vacuna. Y yo sigo sin saber que hacer. Vacuna, no vacuna, that is the question?

EL ABUELO JESUS dijo...

Plata coloidal sin temor alguno y a volar las vacunas, para chicos y grandes. Receta del abuelo con toneladas de buenas referencias

xahuistle dijo...

Bueno, al final nadie se vacuno, fue mas la desidia y la flojera que el miedo.