
Casi terminamos con Pascua. Ayer fue la penultima celebracion (totalmente atea) de la dicha fiesta. Para variar, se me ocurrió que podriamos hace algo fuera de lo común, asi que dirección
Vaux-le-Vicomte (el castillo donde filmaron la pelicula del Hombre de la mascara de hierro, con DiCaprio). Claro, la muy ingenua pensé que unicamente a nosotros se nos ocurriría esa idea, asi que no pensé necesario comprar los boletos por internet para evitarnos eventuales colas. Mala idea: a la entrada nos hechamos una fila como de hora y media, lo bueno es que hacia solecito y habia lugar para correr. Porque claro, la mitad de la población local y de los alrededores, compuesta de individuos de entre 30 a 40 años acompañados de niños, carreolas, bebés y todos los accesorios de la parentalidad estaban ahí.
Bueno, finalmente entramos, los enanos buscaron huevos de chocolate en los jardines a la francesa ("qué chafa", dijo el Bicho, "los huevos no estaban escondidos sino nomas ahi puestos en el pasto, pff, demasiado fáciles de encontrar! Como si fuéramos bebés... pff!") y nos dirigimos hacia el castillo. Y ahi: renta de trajes de princesa.

Ojos implorantes, papá que se derrite. Resultado: dos trajes de princesa, rojos de terciopelo que llegaban hasta el piso. Y claro, perfeccionamiento de la técnica de recogerse el vestido para subir las escaleras y de baile por todas las salas del castillo. Y debo decir que aunque había muchas otras niñas vestidas de princesas, y niños de mosqueteros, fueron ante las nuestras que la gente se inclinaba... será que entraron tanto en el personaje!
En todo caso, visita inolvidable. Hasta creo que valió la pena tanta cola!
1 comentario:
¡Me las como! Princesitas adoradas de mi corazón.
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